24 abril, 2011

O verde é unha cor bonita , que recorda ao campo e que nos fai pensar na palabra esperanza. Non sei se como cor de uñas é moi axeitada.

*

Era xa tarde e quedábanme menos de tres horas para coller o coche de volta a Galicia e á rutina; o local era escuro e a música soaba demasiado alta, demasiado lonxe dos meus gustos; non había apenas mulleres naquel pub que se convertía nun dos últimos refuxios para os que non querían abandoar moi cedo a noite toledana; tiña un copazo de vodka na man e a parte de beber non sabía que coño pintaba todavía alí.

Neste escenario apereceu o seu sorriso amplo e enorme, o seu cabelo liso e longo movéndose o ritmo da música, a súa voz suave que me resultaba familiar. Ocurríuseme botar sobre el todas a miñas queixas coma si él fose o representante de todos os homes de Toledo que aquela noite estaban pasando de min, alleos por completo ao meu escote e as miñas ganas contidas de namorarme. Non só aguantou o chaparrón de xeito estoico, senón que se exculpou dicindo que él era madrileño ,e que polo tanto non podía metelo no mesmo saco dos aburridos e asexuais no que eu metía a todo Toledo. Falamos pouco -ou moito , non recordo- esas cousas que se din cando coñeces a alguén tipo de dónde eres e qué fas na vida e outras parrandadas, e despois veu a pregunta crucial que ía marcar no sucesivo o ritmo dos acontecementos: "¿a qué hora te vas?" Mirei a hora e soupen que aquelo ía ser un aquí te pillo aquí te mato ou non sería nada.

Pasamos ao tonteo a toda presa, e despois de dez minutos de olladas insinuantes foi todo un cabaleiro ao preguntarme si o acompañaba a fumar. Pensei entón no que a lei antibaco estaba a supoñer na miña vida e saín coa cazadora baixo o brazo agarrada da man do que sin dúbida era o home máis guapo do local.

*

Encendo o ordenador e descubro a primeira sinal de que todo segue no seu sitio , de que a rutina agarda paciente despois de catro días sin durmir nunha cidade descoñecida a 600 km de distancia. Os mesmos mensaxes insustanciais polo menenger, as mesmas frases irrelevantes no facebook, o mesmo hastío servido a través de emails no correo electrónico...Sinto unha pereza infinita, algo de nostalxia, quizais un pouco de sono.

19 abril, 2011

20:45 horas. Si normalmente a proximidade do mércores faime respirar dun xeito distinto, non quero nin contarvos como respiro hoxe, cando faltan unhas horas para un mércores que se convertirá nun venres pola maxia da Semana Santa. Desexo que sexa mañá a medio día, para saír correndo da oficina e desconectar por fin durante uns días da merda esa na que me movo cada día. Vou saír e tomar unha gran cervexa no bar de diante da casa, eu soa, como si se tratase dun pequeno homenaxe a min mesma. Despois virá todo o demais: miña irmá , a viaxe, quen sabe...Pero ante todo, quero unha cervexa e un pincho lendo o xornal e cagándome en todo o que deixo atrás.

*

Estou enganchándome a Sexo en Nueva York. Nunca me pasara, pero agora que estou de vacacións da EOI, vexo o feito de sentarme no sofá durante horas, vendo capítulo tras capítulo dunha serie na que catro mulleres falan dos homes que non acaban de querelas de todo, como toda unha liberación. Creo que non pido nada máis.

18 abril, 2011

Tropece con la misma Piedra - Julio Iglesias

" tropecé de nuevo y con la misma piedra/ en cuestión de amores nunca he de ganar porque es bien sabido que el que amor entrega / de cualquier manera tiene que llorar..."
Un lunes cualquiera, pero hoy percibí más el olor que otras mañanas, era olor no a primavera, sino a madrugada de verano en la costa; me puse un poco nostálgica. Pensé en el verano de nuevo y me dio pereza, una pereza infinita el pensar que podría repetirse el verano pasado, que no es que estuviera mal, pero que ya fue, que tuvo su momento y se desgastó en los últimos días de octubre bajo el sol.

* Echo de menos el amor, no con grandes letras y episodios turbulentos, como siempre lo he entendido, sino el amor humilde de los que ya estamos un poco de vuelta de los malos tragos de la vida. El amor minúsculo y quizás impostor, ese que fingimos a veces para seguir viviendo como normales entre el gentío. Me refiero al amor como fraude: una relación al uso que se construye a golpe de paseos por la playa y cañitas en una terraza y sms que dicen “hoy llueve, estoy pensando en ti”.

* Qué triste mi vida cuando sólo pienso en la felicidad como una mentira a sabiendas que se construirá sin vocación de futuro.

* Pero estamos a las puertas de la Semana Santa y tengo abierta una ventana a la dicha: Toledo. Los viajes son una oportunidad de renovarme, de ser feliz de una manera inconsciente y pueril. Me amarga pensar en la maleta y en la lluvia que se anuncia en todas las webs meteorológicas , en no saber qué calzado llevar –demasiado calor para las botas, demasiada lluvia para las zapatillas, demasiado tacón mis zapatos para callejear centros históricos- y sobre todo , me amarga la incertidumbre de lo que me encontraré allí, esa inquietud que se coloca en la boca del estómago y que me recuerda tanto a la ansiedad de otros tiempos.

* Mi psicóloga me dijo que soy una persona normal, con una vida totalmente normal. Supongo que tendrá razón, ella sabe más de la normalidad que yo. Le oculté muchas cosas que quizás hiciesen inclinarse la balanza; que a veces tengo ganas de ser otra persona, de huír de mi, de romper en mil pedazos mi vida y dormir durante años o beber hasta el final de mis días.

* Luego está esto de los sentimientos, los reales, lo que me pasa por dentro y con lo que doy la matraca todo el día a quien quiera escucharme. Porque una cosa es que quiera un novio normal para llenar el verano de “normalidad” y parecerme a mis semejantes y no tener que preocuparme de ligar ni de cómo llenar las tardes de domingo, y otra es que mi corazón tenga sus propias pretensiones, sus manías , sus quereres y sus preferencias sin atender a criterios de racionalidad o conveniencia. Y ahí está Julito, pululando a sus anchas entre mis ventrículos y mis aurículas, haciendo imposible cualquier tipo de entendimiento entre mi corazón y mi cabeza.

Jovial me dice que nos tomaremos un café esta semana; tengo algo que decirle ¿Tengo algo que decirle? Supongo que podría ser sincera, al menos con él, ya que está visto que no puedo ser sincera conmigo misma. Podría decirle que si está enamorado de otra yo me quito del medio y me dedico a buscar un novio normal para llenar el verano de normalidad. Podría decirle que me será muy fácil olvidarle si él me deja en paz , si deja de seguirme la corriente, si deja de dejarse querer y se centra en el amor que le da su novia. Su novia…Podría decirle que lo que temo es no que esté enamorado de ella sino que por esa misma “normalidad” que yo busco termine incluso por casarse con ella, a pesar de que no le gusta nada, de que le doy yo más trabajo como amiga que ella como novia, que es a mi a quien da explicaciones, a quien llama para preguntarle qué tal y a quien le envía eseemeeses cuando bebió demasiado y echa de menos el ser importante para alguien.

Entre tanto, dejo que campe a sus anchas entre mis ventrículos y mis aurículas y que me coja la mano en las cafeterías y jueguetee con mis dedos entre los suyos, y me diga con su voz que no le gusto al mismo tiempo que con sus ojos me dice lo contrario. Supongo que lo único que puedo hacer es dejar el tema para mañana. No tengo prisa ni para una cosa ni para otra.

15 abril, 2011

Lo único bueno, respetable y digno que puede hacer un hombre que acaba de romperte el corazón es no decir lo siento.

*

Después de la decepción queda un regusto ácido, bilis en la boca, poco más; una sensación casi física de repugnancia y derrota que se asienta en tu regazo para quedarse por un tiempo.


"¿Y ahora qué ?", me dijo, como si se pudiese sentenciar en un minuto lo que vamos a hacer en el futuro con nuestros quereres después de que no han sabido ponerse de acuerdo.

*

Al final de una conversación que se ha ido enfangando como si fuese su único destino posible, lo que conviene -lo que le conviene- es terminarla sin cerrar con el adiós una puerta que dificilmente podrá después abrirse. Se trata de mantenerse alerta, espectante y paciente, aguantando el chaparrón de reproches y maldiciones que salen directamente de un corazón que se siente humillado y hundido; se trata de no dar consuelo inoportuno que puede sonar a ofensa aún mayor de la que supone el desamor; se trata de no decir lo siento -bajo ningún concepto- aunque por dentro se lamente hasta el infinito cada paso que se dió; se trata de mantener intacto el hilo de comunicación que se fué construyendo a base de errores con los años y que nos une de manera irreductible.

13 abril, 2011

TOLEDO

Toledo. Cidade monumental por excelencia. Parte I.

11 abril, 2011

Tecleo as miñas claves persoais sin pensar, por unha especie de inercia inconsciente que me fai escribilas a toda velocidade, sin apenas equivocarme nunca...Manexo un número bastante alto, e nunca me fago un lío. Está a do meu correo persoal, a do facebook, a de dous ou incluso tres correos que consulto de cando en vez, a do meu correo falso para ligues indesexables, o meu correo masculino e o correo do traballo, a do programa informático do servizo de consumo , a do mesenger, a deste blog...En total igual suman máis de cincuenta claves distintas que non teño apuntadas en ningures e que non intercabio xamais nin por erro nin por olvido.

As veces teño un pesadelo , é recurrente, e faime despertar suorosa e inquieta. No sono desperto unha mañá calquera e non lembro ningunha das claves que conforman a miña vida e a organizan en diferentes webs de relevancia: traballo, amigos, ligues cibernéticos, foros de política...Si algún día esto algo así sucedese tería que comezar de novo, quizais sería algo semellante a voltar a nacer.

*

Desnamorarse non é algo que suceda cando o desexamos, pasa como co amor, unha non decide esas cousas. Pero ao igual que os sentimentos mandan e fan que nos namoremos perdidademente de persoas moitas veces que non nos conveñen e mesmo que nos fan sufrir, eses mesmos sentimentos ás veces convertense xusto no contrario.

O amor desaparece sin máis, igual que un día chegou arrasando con todo e nos fodeu ben fodidos. Desaparece e non deixa nin un mínimo regueiro de nostalxia. Podes ter diante de ti a aquel a quen tanto amaches que non serás capaz de recoñecelo cando o amor pasa dunha vez para sempre. Cando o amor morre, morre con el o ser amado. Quizais continúe vivindo no teu entorno e mesmo te cruces con el cada día no traballo ou na rúa ou no ximnasio ; ás veces é ese extraño que durme ao teu lado e che fala dos pagos da hipoteca e da comida dos domingos cos seus pais, pero xa non será nunca o home ao que amaches. Xa non voltarás a recoñecelo en ningures, quizais con sorte, algunha vez aflore no rostro de ese que agora se apoderou do corpo ao que tanto amamos un xesto que nos resulte extraordinariamente familiar, e que coma un perfume , nos traslade por uns segundos a un paisaxe lonxano, onde habitaba o amor. Máis nada.